“Exprés”, un crudo cortometraje

Aquí lo tienes, y advierto que es crudo, y duro. Rodado en 2003 por el director madrileño Daniel Sánchez Arévalo (su diario aquí), Exprés fue el cortometraje ganador del Notodofilmfest.com, y primer corto realizado para internet que logró una nominación a los Premios Goya de la Academia Española.

Miradas, silencios, y sencillez para tratar un tema que, lamentablemente, veo demasiado y a diario alrededor de mi instituto y que, por eso, me afecta de lleno. No estoy seguro de si ninguna ciudad soportaría el cierre de alguno de los grandes centros de distribución de drogas. No sé si es posible, para este capitalismo salvaje, vivir sin guetos. Y comprendo, aunque no justifico, la reacción de la madre. El corto me ha dejado pensando en los estrechos límites que a veces separan el bien del mal, en quién es la víctima y quién el culpable, en tanto como se habla y escribe últimamente sobre el papel de los padres en la educación… Dura tres minutos y medio y aquí lo tienes. He avisado, es crudo, y duro.

Anuncios

Acerca de Juanjo

Profesor de Filosofía

  1. Es duro, sí, pero -me parece- no tanto. Lo verdaderamente duro es lo que hay en la calle. ¿De quién es la responsabilidad? La máxima responsabilidad es, por supuesto, de los traficantes, los que mueven ingentes cantidades de dinero con las drogas en la impunidad que les da, precisamente, ese dinero, con el poder que conlleva.
    También siente uno la tentación de culpar a los “poderes públicos”… y no diría yo que estén por completo libres de culpa, pero comprendo que no es fácil luchar con la ley en la mano contra quienes no solo prescinden de la ley para unas cosas, sino que cuentan con medios para aprovecharse de los resquicios de deja…
    ¿Los padres? El juez Calatayud, juez de Menores de Granada, daba a entender que los padres tenemos en nuestras manos no solo la autoridad, sino el poder para imponer determinadas normas a los hijos… Veamos, a mí me parecen muy bien los códigos y las leyes, pero, sinceramente, no me veo dirimiendo un conflicto familiar a “codigazo limpio”. Es verdad que, a veces, los padres somos demasiado complacientes (o miedosos); es verdad que no siempre sabemos decir “no” y que, en ocasiones, lo decimos a destiempo. Pero quizá el señor juez olvida algo que, cuando yo andaba en el mundillo docente, solía decir a los padres: “Desengáñense. Hasta los 12 años, a lo mejor pueden seguir los pasos de sus hijos, pero, a partir de ahí…” ¡Ojo!, es cierto que los padres no tienen porqué ser figuras decorativas, pero han de fiarse de los hijos, confiar en ellos y, sobre todo, quererlos, pero, aún así, nada garantiza que no hagan de su capa un sayo.
    ¿Qué decir de los maestros y profesores? Creo que pueden hacer mucho, pero en condiciones similares a las de los padres. Si solo son enseñantes, difícilmente podrán hacer nada, y, en todo caso, nada garantiza que la apuesta salga bien.
    En definitiva, tenemos que actuar (cada uno como pueda, sepa y quiera), pero nunca tendremos garantizado el resultado. ¿Triste?, quizá, pero me temo que también “real”.
    Lo que sí creo absolutamente necesario es evitar la culpabilización: es lo más paralizante que hay…
    Saludos.

  2. Pues sí, duro como la vida misma. Y como dice Illaq o nos implicamos todas/os, docentes, padres y madres, sociedad en general o hay cosas que no se van a solucionar. Y, cierto, hay padres y madres que han hecho todo para que sus hijos/as no hicieran de su capa un sayo y sin embargo… Por eso, no soporto que en algunas sesiones de evaluación se juzgue tan alegremente a las madres, a los padres, a la familia en general. NO LO SOPORTO, LO DETESTO. NO SOMOS JUECES, NI DIOSES y, en algunos casos, NI SI QUIERA EJEMPLO DE NADA.

    Un saludo, Montse

  3. Illaq: Por supuesto que lo verdaderamente duro es la vida, la calle, como dices. Cuando veo este tipo de cortometrajes se me vienen a la cabeza esas madres que, casi a diario, me cuantan cómo ya dan por perdidos a algunos de sus hijos y nos piden que hagamos lo posible con los que les quedan. Y, efectivamente, las veo impotentes. Más importante que enseñarles algo, efectivamente, es en institutos como el mio sacarlos de estas calles de impunidad absoluta. Y es ése uno de los grandes problemas, y ahí sí que culpabilizo, porque eso depende de los poderes públicos. Nunca pasa nada, pese a que todo el mundo sabe dónde se vende, o mejor, dónde no, y qué se vende y quién. Por eso preguntaba de si en realidad interesaría cerrar estos guetos, porque no creo que Sevilla entera soportara oleadas de drogadictos buscando dónde comprar porque les han cerrado sus puntos habituales de abastecimiento. Evidentemente, esto no solucionaría este poliédrico problema, quizás sólo lo trasladase a otro sitio…

    Montse: más vale que nos relajemos estos días los que percibimos que estas sesiones de evaluación, tal y como normalmente se vienen planteando, no valen para casi nada productivo. Comparto tu enfado. Anque poco a poco, y en ello estamos, también es mi obligación este curso intentar mostrar otras posibilidades. Aunque no es fácil.

    ¡Saludos!

    Montse:

  4. Angelus: por ser la primera vez dejaré aquí tu “comentario”. Te agradeceré que, si tienes algo que decir lo digas, y si no no lo hagas. Pero no voy a volver a permitirte que utilices este blog para divulgar nada. Spam, se llama eso. O lo que es lo mismo: basura. Avisado quedas.

  5. Mis disculpas,

    Simplemente entendí que lo que en el post enlazado se dice está relacionado con los comentarios de tu post.

    No era mi intención dejar ninguna basura. Pero si tan molesto te resulta, puedes borrarlo, por mi parte no hay ningún inconveniente.

    Saludos

  6. Vale Angelus. Pero haz el favor de explicarlo cuando dejes un enlace. Imagínate que llego a tu blog y dejo un enlace sin argumentar nada. Me parece que no procede. Saludos.

  7. Es difícil explicar tanto en 2:27 minutos. Pero ojo… el tema de las drogas es muy complejo y la película sólo aborda algunos aspectos muy particulares.

    ¿Cerrar los puntos de venta? ¿Poner vallas al campo?

    Liberalización de la venta es mi opción. Drogas de calidad, no adulteradas. Consumo responsable: no consumo negligente.

    Educación para la responsabilidad: si; sanción sólo para los responsables políticos o policiales nunca para los consumidores…

    Un tema que la película apunta es la ausencia de límites que esta madre ha puesto a su hija: le ha permitido que vendiera la plata, la tele y su propia vida (ojo).

    Otro tema es el chantaje moral que la hija práctica a la perfeción (¿qué es lo que quieres que me ponga a chupar pollas? ¿Eso es lo que quieres?

    Yo soy de la opinión que el discurso oficial (represivo) y socialmente extendido sobre las drogas sólo beneficia a las mafias, bancos, narcoestados y paraísos fiscales y empresas farmacéuticas (y a algunas inmobiliarias).

    En fin, sólo es una opinión disidente respecto a la mayoría.

    Salud

  8. … Y bienvenida sea tu disidencia, J.A. Pérez, aunque no comparto tu opinión. Las armas de fuego son legales en EE.UU. y ya ves cómo les va.

    ¡Saludos!

  9. Juanjo, este es un tema por el que tengo un interés especial. Así, con tu permiso, me gustaría insistir un poco más.

    La prohibición de vender armas tiene una lógica muy concreta: prevenir que unas personas puedan matar o dañar a otras. Mientras que la prohibición de vender drogas pretende salvar a las personas de sí mismas. Las armas hacen daño a terceras personas mientras que las drogas cuando hacen daño lo hacen a los propios interesados.

    En EE.UU. la prohibición de vender drogas se ha llevado al extremo de una “guerra contra la drogas”. El resultado es bien conocido: hay muchos más presos por consumir o poseer marihuana que por delitos de asesinato ¿¿¿???

    En Holanda, que tiene una política no represiva las cárceles no están llenas de consumidores (como aquí o en EE.UU:) y las tasas de infección hepática o por el VIH no han pasado del 10% frente al 65% en nuestro país. Sólo este dato es más que suficiente para replantearse el tema; la prohibición tiene efectos mortales sobre la población consumidora. La prohibición me parece a mí un acto criminal. Creo que la política actual de las drogas es bastante perversa: el Estado (y sus profesionales) incapacitan a los ciudadanos para decidir por ellos mismos que es lo que les conviene o no. Se mantiene a los ciudadanos en una situación de tutela, de minoría de edad.

    Perdona la parrafada (me ha salido del alma).

    Un abrazo.

  10. Nada que perdonar, J.A., al revés, es de agradecer.

    Lo que pasa es que tengo en la cabeza un tipo determinado de posible consumidor, menor, perdido, influencible, curioso, y nada me gustaría que tuvieran facilidad total para conseguir todo tipo de drogas, y que además lo hiciera con el beneplácito del Estado. No obstante, entiendo tu propuesta.

    Un abrazo.

  11. Un cortometraje muy bueno aunque nunca pasaria por mi mente que una madre pueda actuar de esa manera.

    vuestra pagina es realmente original y muy buena

    Un saludo de Jessica

    http://www.CochesEnSevilla.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s