Archivo de Categorías: Crónicas de dirección

Crónicas de la dirección de un instituto (X): De un relevo y un punto y seguido

Me voy. Lo dejo. Voluntariamente, con una sonrisa en la cara y con la convicción y los datos objetivos de haber cumplido la tarea para la que llegué. El equipo directivo que estoy dirigiendo hasta el 30 de junio accedió

Crónicas de la dirección de un instituto (X): De un relevo y un punto y seguido

Me voy. Lo dejo. Voluntariamente, con una sonrisa en la cara y con la convicción y los datos objetivos de haber cumplido la tarea para la que llegué. El equipo directivo que estoy dirigiendo hasta el 30 de junio accedió

Crónicas de la dirección de un instituto (IX): De la prensa y las Tres Mil Viviendas

Anualmente son más de una las propuestas de medios de comunicación que uno no tiene más remedio que rechazar como parte de la tarea que supone dirigir un instituto en las Tres Mil Viviendas de Sevilla. Más de un programa

Crónicas de la dirección de un instituto (IX): De la prensa y las Tres Mil Viviendas

Anualmente son más de una las propuestas de medios de comunicación que uno no tiene más remedio que rechazar como parte de la tarea que supone dirigir un instituto en las Tres Mil Viviendas de Sevilla. Más de un programa

Crónicas de la dirección de un instituto (VIII): De extraños finales

Hace poco cumplí mi primer año como director de mi instituto. Ya dije aquí, y antes en mi claustro, que me quedan tres como mucho. Toda una experiencia llena, sobre todo, de trabajo y más trabajo. Estimulante y absolutamente provisional.

Crónicas de la dirección de un instituto (VIII): De extraños finales

Hace poco cumplí mi primer año como director de mi instituto. Ya dije aquí, y antes en mi claustro, que me quedan tres como mucho. Toda una experiencia llena, sobre todo, de trabajo y más trabajo. Estimulante y absolutamente provisional.

Crónicas de la dirección de un instituto (VII): De tiempos y otras evaluaciones

Este pasado martes, el equipo directivo de mi instituto pusimos nuestros cargos, explícitamente, de verdad y con una claridad meridiana, a disposición del claustro y les entregamos a todos los profesores un formulario abierto para que nos evaluaran. Desde que

Crónicas de la dirección de un instituto (VII): De tiempos y otras evaluaciones

Este pasado martes, el equipo directivo de mi instituto pusimos nuestros cargos, explícitamente, de verdad y con una claridad meridiana, a disposición del claustro y les entregamos a todos los profesores un formulario abierto para que nos evaluaran. Desde que

Crónicas de la dirección de un instituto (VI): De una parada y otras aceleraciones

…temporal, y por falta de tiempo. Tal y como estoy ahora mismo de trabajo, este blog es para mí un artículo de lujo, y voy a echar el freno de mano, a colgar temporalmente el cartel de “vuelvo enseguida”. Se

Crónicas de la dirección de un instituto (VI): De una parada y otras aceleraciones

…temporal, y por falta de tiempo. Tal y como estoy ahora mismo de trabajo, este blog es para mí un artículo de lujo, y voy a echar el freno de mano, a colgar temporalmente el cartel de “vuelvo enseguida”. Se

Crónicas de la dirección de un instituto (V): De horas de clases y otros tiempos

En varias ocasiones, y ya me estoy hartando, me he negado a firmar distintos escritos de asociaciones y colectivos de directores de institutos que reclamaban la reducción de las horas de clase de los directores hasta el cero absoluto. Es

Crónicas de la dirección de un instituto (V): De horas de clases y otros tiempos

En varias ocasiones, y ya me estoy hartando, me he negado a firmar distintos escritos de asociaciones y colectivos de directores de institutos que reclamaban la reducción de las horas de clase de los directores hasta el cero absoluto. Es

Crónicas de la dirección de un instituto (IV): ¿La dirección como panóptico?

Sonó el timbre y se levantó, empujando levemente la mesa hacia adelante. Tiene trece años y no valoró las consecuencias de su inocente gesto. Nada menos que acababa de provocar la tremenda catástrofe que suponía que se aflojara un tornillo,

Crónicas de la dirección de un instituto (IV): ¿La dirección como panóptico?

Sonó el timbre y se levantó, empujando levemente la mesa hacia adelante. Tiene trece años y no valoró las consecuencias de su inocente gesto. Nada menos que acababa de provocar la tremenda catástrofe que suponía que se aflojara un tornillo,

Crónicas de la dirección de un instituto (III): De hacer puzzles con el agua

Ésta gota no es líquida, ésta sí. ¿Encajarán? Cortando a retazos papel absorbente, papiroflexia de la sequía, embudo del pantano común, parecen acoplarse. Pero la piel del melocotón repele y divide el chorro, y lo convierte en gotas. La mejor

Crónicas de la dirección de un instituto (III): De hacer puzzles con el agua

Ésta gota no es líquida, ésta sí. ¿Encajarán? Cortando a retazos papel absorbente, papiroflexia de la sequía, embudo del pantano común, parecen acoplarse. Pero la piel del melocotón repele y divide el chorro, y lo convierte en gotas. La mejor