¿Hacia dónde vamos? Taxi educativo

Lo siento mucho, no hubieras levantado la mano. Ya que me he parado, te montas y te cuento…

El título de arriba resume mi sensación y mi pregunta, mi vivencia actual. Hasta que lleguemos al destino que me has dicho, que es el tuyo y el mío, y sin dar vueltas, te explico. A ver si eres capaz de aclarármelo…

Lo que intento contarte es un resumen de una vivencia personal que, además, creo que leo en otros sitios, que desde luego oigo, y que en primera persona vivo. Me parece que no soy el único que vive una sensación de desconcierto en la educación en general, de falta de dirección y Dirección. Ya, ya sé que es alarmante que un taxista como yo te hable de pérdida de dirección. Pero creo que tampoco soy el único que percibe que la educación se ve bamboleada al azar de lo que políticamente interese decir en cada momento. Me refiero a la azarosa vivencia, que aumenta casi a diario y en progresión política, respecto a lo que las autoridades administrativas, por mera rentabilidad política o desconocimiento, quieren hacer con la educación. Dije en el EABE09 que hace falta, de una vez, una Dirección General Pedagógica que nos aclare qué quieren hacer nuestros gobernantes con la educación. Se me respondió con la evasiva política de que la Pedagogía es un eje transversal en la administración andaluza. Yo no me lo creo, ni en la andaluza ni en la estatal. Ya vivimos en el boicot docente a la LOGSE el nihilismo en la práctica que supuso la transversalidad.

No veo, por parte de la Administración, línea pedagógica seria alguna. Y creo que no saben qué hacer con la educación. El cobarde conteo electoralista permite compatibilizarlo todo: una medida, una línea pedagógica, y la contradictoria y la contraria. Todo cabe en el cajón educativo de estos políticos nuestros que dicen, de cara a la galería, que la educación es una prioridad,  pero que en la práctica confunden la educación con el colegio concertado al que suelen llevar a sus hijos.

Veo y sufro, como muchos, actitudes esquizofrénicas que intentan hacer compatibles direcciones contradictorias. O yo no me entero, o apostar a la vez autonómicamente por desarrollos de Linux y estatalmente por software propietario es una contradicción de cajón. Ya, ya sé que se ha rectificado y donde dijeron Windows después han dicho lo que sea. Y, o tampoco me entero, o no sé cómo hacer compatible un programa de gratuidad de libros de texto para todos, que injustamente no discrimina rentas, con atiborrar los centros educativos de ordenadores que, encima, y esto es sangrante del todo, no valen para nada porque son insostenibles. Insisto en lo que digo arriba: si alguien me lo puede explicar…

Da igual lo que digan, porque uno termina pensando que lo que no saben es qué puñetas hacer con esta patata caliente que es la educación. La solución demagógica y políticamente correcta para no tener que mojarse la Administración, para no ser responsables de ningún fracaso: la autonomía de los centros, las peticiones de sugerencias a un Decreto. En sí mismo, en frío, tras una primera lectura, nada que objetar. Genial: nadie conoce mejor su centro educativo que quien vive en él. Pero mucho me temo que todo esto esconde una trampa. Y me veo sospechando, como estoy, que no se trata de confianza hacia quien está en un centro, en un contexto. Más bien es una elusión de responsabilidades por parte de la Administración, un no saber qué hacer revestido de confianza en las direcciones de los centros. No sé si terminan nuestros gobernantes de creerse nada. Y yo, que soy ingenuo, no entiendo cómo alguien, simplemente por haber prosperado en un determinado partido político, lo mismo entiende de carreteras y edificios públicos, que de educación. O que vuelve con el rumor popular de ser la futura candidata a la presidencia de una autonomía. Sin matices: todo esto da auténtico asco, tristeza y vergüenza, al menos a mí, y yo vivo y trabajo en Andalucía. Y por si no fuera poco, a base de diagnóstico estamos matando al paciente. Ya lo dije.

Así que, como taxista educativo me encuentro, conduciendo un taxi y esperando que dejen de entrar los clientes por una puerta y salir y por otra. Y que de una vez, por favor, alguien me diga hacia dónde vamos. Porque una cosa es conducir un taxi y otra tener que ir, obligatoriamente, a todas partes. Lo mismo me bajo en marcha. Pero, un momento, el conductor se supone que soy yo. ¿Dónde quieres bajarte? ¿O este taxi es un cochecito de un carrusel? ¿Quieres una factura? No olvides que dicen, aunque sea mentira, que todo pasa factura. Pilotito verde de nuevo encendido.

La foto de arriba es de EJP Photo. La de la brújula, que ya no sé si está al revés o es que yo no sé dónde ponen el Norte, es de Maldita la hora.

Anuncios

Acerca de Juanjo

Profesor de Filosofía

  1. Muy sugerente la metáfora. Comparto esa sensación de desconcierto y falta de metas claras en la Administración.
    Insistiendo en la metáfora, estoy convencido de que la gran mayoría de los taxistas educativos conducen con el pilóto automático desde hace muchos años, antes incluso de que se iniciara la LOGSE y seguirán haciéndolo hasta que se jubilen, suba quien suba al taxi, si un obstáculo nuevo e inesperado en el camino no les hace detenerse.
    En el extremo opuesto están aquellos a quienes describes en esa magnífica conclusión: no se puede ir a todas las partes a la vez.
    Un saludo desde Almería

  2. Martín Núñez

    Conocía varias de tus habilidades, pero la de taxista…
    Que cierto lo que expones. Pero, hoy tengo un día raro, y pregunto…, sin ánimo de ofender a los taxistas (que conste). ¿Conocen todos el plano de la ciudad, o fue la puñetera crisis (o algo similar) lo que los trajo a ser taxistas?.
    Quede aquí mi pregunta.
    Saludos

  3. Como verás en mi último post, tengo una sensación idéntica

  4. Estoy de acuerdo, no sólo no educan sino que confunden.
    Y te respondo, tú te has enterado perfectamente, los que no se enteran son ellos.
    Porque no tienen idea de nada.
    Lo próximo será convertir un magnate de la comunicación (o un propietario de un video-club) en Ministro de Cultura.
    Que está intimamente relacionado con el de Educación, no lo olvidemos.
    Pero mejor que este último fomente a la editorial EQUIS, que el de Cultura ya se encargará de que vayan al Cine, a ver si con suerte van a la de “17 otra vez”.

    Me veo a los alumnos llevando a los profesores (pero con sus propias piernas)

  5. Hola; supongo que lo conoces pero es que he recordado el título “El desconcierto de la educación” de Salvador Cardús. Quizás ahonda en cuestiones de otros ámbitos al que planteas pero siempre es un gozo repasarlo.

    Un abrazo, Jordi.

  6. Comparto el sentido del post.

    La administración no se atreve con la enseñanza, los centros y menos con el profesorado, todo eufemismos o válvulas de escape, la autonomía de centro, la formación… eso evita comprometerse, como bien dices. Acabamos en una estructura de reinos de taifas que se superponen como Matrioshcas. Por algo cuando el profesorado denuncia problemas endémicos, como la disciplina, la administración se encoge de hombros, si no evalúa, si no intervine en la práctica, se desentiende del aula y el centro, no puede dar apoyos incondicionales.
    Faltan estrategias, pero imposibles de abordar con la dedicación (presencia obligada) en los centros de secundaria y bachillerato, que se limita a “dar” clases, examinar y hacer guardias.
    Harían falta medidas de impacto que hicieran cambiar la mentalidad con que se afronta el trabajo educativo, y desde ese punto de vista la medida de los portátiles la veo positiva, dejan carencias a la vista: ¿Los admito en mi aula?.

  7. Juan

    Esta gente no tiene ni idea o peor aún: el desastre educativo que padecemos puede sr también “de sastre”, todo pensado y meditado para que ganen siempre los mismos.
    Estamos en http://crisiseducativa.wordpress.com

    Saludos

  8. Sigo dándole vueltas a lo que escribí y a lo que, muy atinadamante, planteáis. Hace poco me decía mi amgiga Montse Pedroche que no le doy mucha leña a la Admisnistración. Pero es que confío muy poco en lo que poco depende de nosotros.

    Ya sabéis, si llegáis a este blog hace algún tiempo, que digo que un factor impescindible somos los docentes. Somos culpables, y a la vez el problema y la solución. Pero lo de la Administración me desconcierta, y mucho.

    Me está dando mucha pena el esceptisismo que me inunda, y voy a luchar por no terminar pensando que es imposible. Es posible, y lo hemos demostrado. Pese a muchas cosas.

    Abrazos, besos y Educación Expandida 🙂

  9. Cómo entiendo lo que estás sintiendo, lo he sentido, a veces lo siento y creo que lo sentiré siempre; pero, a pesar de todo, o precisamente por ello, la defensa de la alegría y de la ilusión debe ser nuestro estandarte.

    Un abrazo, Montse

  10. Hace tiempo que no me “mojo” por aquí (aunque sí “planeo”)…
    Comparto (¿cómo no?) el contenido del post de Juanjo.
    En realidad, la “administración” se encarga de eso, de administrar, controlar, llevar el día a día de ese monstruo dedicado a “arrecoger” a niños, adolescentes y adultos jóvenes para que no se desmanden, aprendan a hacer cosas “útiles”, no den excesivamente la lata y… ya está.
    Los profesionales -con mayor o menor “vocación”, con mejor o peor preparación- hacen lo que pueden… Algunos, incluso, hacen más (y, a veces, se rompen la crisma…). Otros (y, quizá, no pocos) hacen menos… Quizá tengan la convicción de que, como funcionarios, ya han hecho lo más importante y, entre clase y clase, se dedican a mirar el boletín y a practicar esas curiosas matemáticas de las vacantes, los que van delante, etc. Otros más, simplemente se agotan (se “burnoutean” -puestos a aceptar burradas léxicas, ¿por qué no asumirlas?).
    Los políticos… Uno tiene la sensación de que los políticos son una clase hecha y derecha. Lo del apellido (partido A, B o C) es casual. Se trata de dar voces -entre caña y caña en el bar- y, llegado el caso, insultar al otro -de cara al público-. A fin de mes (en el mejor de los casos), la “paga”… como los asalariados. De vez en cuando, aparece alguno que hace algo más y nos ponemos eufóricos…
    Desde hace mucho tiempo, tengo la sensación de que la “educación”, desde el punto de vista del político, es el sistema que sirve para domar a los pequeños, animar a vivir lo mejor posible a los medianos y jalear a los mayores para que den algún que otro espectáculo hasta que consigan meter la nariz en algún lugar productivo…
    Pero no suele hablarse de los “técnicos”, los licenciados y doctores en Ciencias de la Educación (que no “pedagogos”), auxiliados por los licenciados y doctores en Psicología (que no “psicólogos”)… ¿Qué saben? ¿Qué hacen? Desde luego, “escriben” mucho. Sin duda, hay cosas que saben y cosas que hacen, pero, ¿tienen mucho que ver con la realidad de las personas involucradas en esa complejísima actividad que es la educación…
    Sé que este rollo es ya demasiado largo, simplista, caricaturesco, etc., pero, tras bastantes años caminando por estos mundos… esa es la sensación que tengo… y no es buena.
    No he pretendido “ofender” a nadie (si lo he hecho, pido perdón), pero también pretendo (como no profesional, ciudadano de a pie, súbdito de un sistema para el que soy un número) que dejen ya (¡ilusión vana!, lo sé) de tomarme el pelo.
    Una vez más (aunque sea triste), Juanjo, das en el clavo.
    Un saludo a todos.

  11. “Ojalá llueva este fin de semana y no tenga que ir a regar el huerto” Eso es lo que me dijo el taxista-administración que el pasado viernes me llevó a mi destino habitual.

    Mira que les gusta hablar y hablar, dar vueltas y rodeos, llevarte por los más intrincados caminos, señalar otros paisajes, dar explicaciones, opinar, sentenciar cual expertos, prever atascos o vias cortadas con precisión de gurús, ser fieles e ignorar alternativamente su GPS en cuestión de segundo y, sobre todo, sentirse satisfechos por el buen servicio prestado -escucharse a sí mismos creyendo encontrar la solución para aliviar el alma ajena-, sin reparar si aquel era el camino, ni siquiera el destino del pasajero-educador.

    “Aquel es el camino más corto, pero la calle es estrecha. Encontraremos el camión de la basura, el de carga y descarga junto a mercados y comercios, autobuses, mucho tráfico y semáforos… Esta vía es más rápida y necesito llegar a tiempo” -Le dije yo, inexperta usuaria, aunque con el camino ya trillado-. Pero nada parecía afectar a quien conoce mapa y territorio como la palma de su mano.

    Me hizo caso al principio, para terminar callejeando y justificando su decisión. “Como usted vea, pero ¿llegaremos a tiempo?” -Le inquirí cada vez más escéptica respecto a mi destino-. “¡No se preocupe, mujer! Llevo el reloj adelantado”.

    Y hablamos del tiempo, claro. De bochornos, nubarrones y tormentas que se avecinaban. Pero él contento. “¡Que llueva! ¡Que llueva! ¡Que así no tengo que ir a Toledo a regar el huerto!”

    ¡Como la vida (educativa) misma!

    Besos

  12. !Joder, como está el patio¡

    En la sociedad sólida la educación obligatoria tenía un sentido claro: preparar la mano de obra barata para el taller, la fábrica, etc. Pero en la actual sociedad líquida dónde la fábrica ya no es el modelo, ahora el modelo es el computador, y donde cualquier persona puede aprender en una semana a manejar un robot de última generación qué sentido tiene educar para una sociedad donde sobra la mano de obra barata. Para una sociedad de libre mercado con parados “estructurales” la educación no tiene sentido, al menos, la educación de calidad…

    Aprovecho el texto y el contexto para plantear-me ¿cómo podemos defendernos de los funcionarios (correa de transmisión de lo político)? Cada día tengo más claro el peligro que representa para la libertad y para la justicia social esta clase social que representan los funcionarios (con MUFACE o sin ella). (Espero que nadie se lo tome como algo personal).

    salud y república.

  13. Uf, Montse, Illaq, Chelucana, Juan ¿qué os digo que no haya escrito en mi ladrillo de arriba?

    Pues sí, una cosa muy importante, que me hacéis aprender una barbaridad, que da gusto leeros, que a veces, ante análisis como los que compartimos dan ganas de tirar muchas toallas. Pero que, después, uno mira a los alumnos y piensa ¡y una leche! Con la toalla habrá, en todo caso, que darle en la cara a más de uno. Vuestros ánimos, análisis, metáforas y pensamientos animan a no dejar de tener ganas. Pero es tremendamente difícil con lo que estamos viviendo políticamente. Muy difícil. Habrá que rearmarse.

    Abrazos.

  14. Pepa

    Ya he sentido esa sensación. Dan ganas de aparcar el taxi e irse andando. Pero no lo hagas: hace falta gente como tú que se plantea dudas, que se cabrea, porque cree en lo que está haciendo. La educación tiene como fin domar al individuo, los que no queremos domarlos vamos a contracorriente. Nadar a contracorriente es muy duro, pero aunque ahora no veas los resultados, éstos se producen.
    Cambia de marcha, aminora la velocidad, pero no te bajes del taxi.

  15. No me bajo, Pepa, no me bajo, y en el cambio ando. Hay que buscar otros flancos con los mismos objetivos.

    Y muchas gracias.

  16. Me he comprado un GPS para conducir el taxi, es de los buenos porque ya trae los destinos marcados, así que pongo el automático y “palante” porque mi coche es de los buenos y camina solo.
    Pero ¿sabes una cosa? ¡Estoy cansada de ver siempre las mismas ventanas, los mismos semáforos, las mismas caras, los mismos carteles de propaganda….!
    Hay muchas veces que me gustaría bajarme del taxi e ir andando, lo que ocurre es que he firmado un contrato, que yo presenté voluntariamente y al que moralmente debo responder….
    Pero tanto taxi no es bueno, me falta el aire, me falta forma física, hasta estoy “engordando” de no andar, la ventana del taxi se me queda pequeña….
    Creo que ¡me paro en la próxima!
    Un beso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s