Pedagogía y natación

Los pedagogos son teóricos de la natación que jamás se han metido en el agua y, sin embargo, quieren enseñar a nadar. Y critican el estilo de los que avanzan en las piscinas y los mares. Para nadar no hace falta saber la composición del agua ni teoría de la natación. La natación es intuitiva, no una ciencia.

Lo escuché hace poco, en una conversación, en persona, con expertos en educación. Me produjeron tal impacto las frases que me quedé sin palabras. Quizás porque las metáforas de la natación, del agua y su composición, de ahogarse, de los mares y piscinas, de los estilos de natación, y no digamos las ideas de intuición y ciencia, den mucho juego como para precipitarse al responder. Demasiada intuición veo, en general, en la práctica educativa. Pero también dudo mucho de si, más allá de la Psicología, hay alguna ciencia, verdadera ciencia, no pseudociencia, que pueda ayudarnos en nuestra tarea. A ver si me ayudáis a salir de este silencio de respuesta pensativo.

Anuncios

Acerca de Juanjo

Profesor de Filosofía

  1. En parte, coincido con lo de la natación con ciertas puntualizaciones:

    En el fondo, aprender a nadar sí es intuición, pero ganar una medalla tiene mucha ciencia detrás. Pues lo mismo con la enseñanza. Aún así, siempre he discutido con mi padre (maestro y pedagogo) sobre pedagogía teórica y nunca coincidimos. Sobre el papel se pueden decir tantas cosas teóricamente ciertas como falsas en la práctica. No en vano, basta leer los libros que hay que estudiar para el CAP: para mi gusto, basurilla de gente que no ha cogido una tiza en su vida.

    Yo siempre he pensado que hacen falta tres cosas para que vaya la cosa a mejor: ganas por parte de los profesores, ganas por parte de la administración y ganas por parte de los padres. Entiéndase “ganas” do forma muy amplia, claro. Cuando alguna falla, nos convertimos todos en una pescadilla que se muerde la cola del “yo no he sido”.

    Faltarían las ganas por parte de los alumnos, pero creo que eso viene a consecuencia de lo demás sin demasiado trabajo.

  2. Como dice Lola, para ganar una medalla no vale la intuición, muy meritoria, sino algo más: ciencia. Aquí entran las Ciencias de la Educación, no sólo la Psicología, para aportar algunos conocimientos que no se enseñan en el CAP ni en las Facultades de lo que sea.
    Sin embargo creo que sólo las ganas no bastan, sería reducir a algo simple el fenómeno educativo: quieres, puedes.
    Diversidad: en los centros hay tal desnivel de intereses, motivaciones y capacidades que dar la clase para todos igual supone dejar, como poco, a un porcentaje variable fuera de juego.
    Enseñar y aprender son dos caras del mismo fenómeno. En mi instituto se sigue enseñando como hace trescientos años en algunas asignaturas: abre el libro, lee, escucha, toma apuntes, haz estos ejercicios, abre el libro… ¿ganas? ¿intuición?
    ¿Dónde están las técnicas de enseñanza? ¿Dónde están las metodologías que favorecen el aprendizaje? ¿Dónde están las formas innovadoras de trabajar?
    Porque veo que seguimos dando las viejas, gastadas y fracasadas respuestas a nuevos problemas, sabiendo que los alumnos no se esfuerzan lo suficiente, la Administración pasa de la Educación y los padres no te cuento.
    Y nosotros, los profesores, ¿pasamos o no pasamos?
    Por cierto, soy psicopedagogo pero antes fui maestro de compensatoria, educador social y monitor de tiempo libre. Sigo yendo a la piscina a diario.

  3. Por eso decía que “ganas” va con sentido muy amplio. Es decir… hacen falta ganas de aprender otro tipo de metodologías, ganas de que las cosas cambien, ganas de aprender a enseñar, ganas de que ellos aprendan… Vamos, algo de movimiento en todo esta educación estática que nos tragamos como si nada. Se nota que soy profe en Madrid, ¿eh? 😛

  4. Martín Núñez

    En cuanto nos juntamos unas cuantos de profes/as, aparecen, de forma más o menos explícita unos cuantos de términos: metodología, psicología, profes “modernos”, profes “clásicos”, culpas, padres, administración o fracaso escolar.

    Me gusta el paralelismo que haces entre la natación y la educación. Pero algo de profunda reflexión falta en nuestro mundillo (la piscina educativa), para poder mantener a flote las ilusiones (de los que las tienen) para que de una u otra manera siguan creyendo que la educación es la piedra angular de esto que ocurre cada día y que llamamos vida.

  5. ESCUELA SUPERIOR DE NATACIÓN. Asignaturas de Primer Curso

    Anatomía del nadador (Troncal, 8 créditos)
    Fisiología de la Natación (Troncal, 8 créditos)
    Estilos de Natación I (Troncal, 8 créditos)
    Biografía de los campeones olímpicos (Optativa, 4’5 créditos)
    Química del agua (Obligatoria, 6 créditos)
    Psicología marina (Optativa, 4 créditos)
    Sociología de la Natación (Obligatoria, 4 créditos)
    Mundo Submarino 1 (Optativa, 4 créditos)
    Historia mundial de la Natación (Obligatoria, 4 créditos)
    Prácticum (2 Créditos)

    “La Escuela Superior de Natación es la instancia académica de mayor rango. En ella preparamos auténticos profesionales tras un amplio y variado programa de estudios que es un modelo a imitar por otras instituciones. Nada se deja al azar y la formación que adquieren nuestros alumnos para el ejercicio profesional es nuestro más grande orgullo. Cuando uno de vosotros destaque sobre la mediocridad y digan con una envidia que no se podrá disimular: “Ése es de la escuela Superior de Natación” nos recordaréis para siempre con gratitud. Comenzamos, pues, este nuevo Curso con renovado aliento para afrontar el futuro y los pequeños e incontrolables contratiempos que toda organización implica. Nos estamos refiriendo al lamentable accidente de diez alumnos de primer curso del año pasado que de una forma desgraciada se ahogaron en la piscina de competición en su primer día de prácticas.. ¡Es que no sabían nadar!. Pero olvidemos el pasado y degustemos la copa del presente. Éste será un gran año para nosotros porque aspiramos a lo más alto.”

    (Fragmento del discurso del Director de la Escuela Superior de Natación en la inauguración del curso 2007/2008)

  6. Vamos que lo de Phelps es cosa de intuición. ¡País…!!
    Menudos “pedagogos” son esos sabelotodo, confunden al nadador con el entrenador, acabarían colgando la medalla al utillero.

  7. Me gustaría poder decir algo positivo acerca de los pedagogos, pero es imposible. La soberbia de estos señores no tiene límites. Lo que no comprendo es como los docentes (profesores de algo) hemos consentido que esta gente (profesores de qué) nos difame con sus peroratas…

  8. No se me ocurriría confundir la metáfora con la realidad. Una vez claro eso creo que en este caso la identificación de la educación con la natación tiene la virtud de hacernos ver que para educar hay que tirarse a la piscina, no basta con dar instrucciones desde fuera. La pedagogía es imprescindible, pero para las manos que tocan el agua.

  9. ¡Buuuff!
    No sé por dónde empezar, pero sí sé, y creo que digo una obviedad, que los pedagogos serán tan diversos como, qué sé yo, matemáticos. Habrá de todo: soberbios, estúpidos, creativos, pasotas, concienciados… Yo, personalmente, siempre he echado de menos algo de formación pedagógica. Algo más tipo FIPS o TED, y no el dichoso CAP (es decir, al menos un año, metido en la faena de aprender a enseñar y a aprender…). Creo que hay buenos entrenadores que no fueron buenos jugadores, y buenos jugadores que jamás serán buenos entrenadores. Creo que nadie se tira a la piscina sin unas mínimas nociones, y sin la ayuda de otra persona que sí sepa y esté allí… Creo que los pedagogos son tan necesarios como los, qué sé yo, matemáticos. Y tan prescindibles como ellos cuando se pongan tontos… O al menos los que se pongan tontos.
    Juanjo, siempre das en la diana para generar debate… Pero leyendo la frase de arriba, me he acordado de otra más típica, y no menos soberbia (relacionada con el pecado capital, no con la grandeza, ojo): ¡A mí nadie me dice cómo tengo que dar mi clase!
    Pues yo he aprendido mucho de los pedagogos, la verdad. De algunos, al menos. Y con eso, y con mi día a día, voy conformando mi concepto de profesor que es, aún a día de hoy, bastante imperfecto. Así que agradezco que haya gente que me diga lo que tengo que hacer, o que me eche una mano, o me guíe, o me saque de mi error, o me ahorre cinco años de ensayo y error, porque eso que estoy probando ya lo pusieron en práctica hace cien (no exagero) años…
    ¡Un saludo!

  10. Interesante, muy interesante lo que planteas. Y de difícil respuesta. La frase que traes a colación es algo exagerada, pero como se suele decir, cuando el río suena…

    Luego nos vienen con leyes, hechas en muchos casos por burócratas, que en su vida han cogido una tiza y no cuentan con los que verdaderamente deberían contar.

  11. Pingback: Pedagogía y natación

  12. Voy continuar con el oportuno símil de la” piscina pedagógica” …
    Lo leí por ahí y ví unos cuantos vídeos que lo corroboraban:

    “Los bebés tienen una fase en la que espontáneamente nadan como pez en el agua, aunque no saben que hay que respirar y si un adulto no los saca del agua, se ahogan.
    Pero esta fase dura poco tiempo, a los pocos meses, los bebes dejan de nadar, y hay que esperar varios años hasta que pueden aprender, ya de una forma parecida a los adultos.”

    No sé si podemos extraer alguna conclusión válida de esto. Particularmente pienso que toda ayuda teórica es buena si es bienintencionada, si es consecuente, si es útil y está basada en la práctica y en la experimentación y si esta práctica y esta experientación han sido refrendadas con el éxito y la excelencia para todos, sin exclusiones, sin distinciones sociales o raciales. Particularmente me han servido de inspiración y referente profesional algunos viejos y clásicos textos pedagógicos. Otras lecturas – y más últimamente- me resultan insufribles, desproporcionadamente insufribles en el fondo y en la forma. Ahora todo el mundo sabe y nos hace saber ( libros, manuales, informes, etc. ) y nos dice cómo tenemos que hacer nuestro trabajo, nos dice cómo tenemos que evaluar, cómo tenemos que hacer frente a la disciplina, cómo tenemos que hacer frente a la diversidad, cómo tenemos que hacer frente a las tecnologías entre otro monton de frentes, alzados y perfiles. Hay una ingente bibliografía sobre todo esto, como para llenar una piscina y dejarla sin agua . La cuestión es dónde vamos a nadar. A mar abierto, tal vez. Aunque preferiría un agua un poco más “calentica” que la que surca el nadador de la foto.
    Un saludo, hombre pez.

  13. Clepsidra

    Con o sin pedagogía, la cuestión educativa, sus formas, métodos o como queramos llamarle se reduce, a mi humilde entender, a lo siguiente: esa sensación casi innata de querer mostrar el mundo a la savia nueva; y eso, creo, que ningún libro puede orientarnos. Saludos

  14. Maribel

    No creo en las generalizaciones. Es cierto que hay pedagogos que en su vida se han lanzado a la piscina, pero he conocido a otros y otras que nos han hecho grandes aportaciones. Como en otras disciplinas, no debemos tomar al pie de la letra sus recomendaciones, evidentemente, pero sí nos ayudan a nadar mejor en determinadas circunstancias. Estoy de acuerdo en que en educación no vale solo la improvisación.Observo a diario que un buen criterio pedagógico permite llegar a buen puerto a mucha gente que día a día nada en mar abierto, contra viento y marea, sin salvavidas en ocasiones, pero con el objetivo muy claro. Enhorabuena a todos est@s nadador@s y entrenador@s.
    Un abrazo.

  15. Tampoco yo tengo respuestas. Lo que sí me pregunto es: ¿qué estamos ganando pedagogos y profesores caminando por sendas distintas sin querer encontrarnos?¿Qué ventaja sacan de esto los seres humanos a los que van dirigidos nuestros esfuerzos educativos?¿Hay pedagogos y psicólogos en los centros con los que podamos trabajar EN EQUIPO? Un saludo cordial a todos/as.

  16. Así es como veo yo la cuestión: ¿Sirven (porque saben, quieren o lo intentan) las personas que se dedican a la pedagogía como verdaderos agentes amalgamadores de equipos? ¿O se dedican a nadar atendiendo a las necesidades individuales de personas que trabajan, cada cual con su librillo, en grupos?

    No es fácil hacer un trabajo “ideal” en un entorno tan hostil: espacios, presupuestos, ratios, personalismos, formación, … a veces tenemos que conformarnos con que sean capaces de apagar algunos incendios.

  17. Estoy con Maribel. No me gustan las generalizaciones ni las afirmaciones categóricas. Tampoco la defensa a ultranza de la propia, parcial y siempre limitada parcela de conocimiento. Ni las eternas guerras entre psicólogos y pedagogos, pedagogos y maestros, maestros y p/madres,… que no conducen a nada.

    Ni todos los maestros/educadores nadan en las mismas aguas, ni todos los pedagogos se meten en los mismos lodos. He conocido a pedagogos que trabajan a pie de despacho ministerial, otros a pie de aula universitaria, algunos a pie de empresa de servicios educativos, muchos a pie de escuela en departamentos o equipos de orientación, cada vez más a maestros psicopedagogos a pie de aula, y a profesionales de oficios varios, enseñando en escuelas-taller que, sin ser maestros ni pedagogos, y con escasísima formación académica, lo hacían de manual. Pero todos ellos excelentes en su trabajo. Unos nadan en mares de leyes y políticas educativas, otros entre lagos de estudios, tratados e investigaciones, otros en ríos de proyectos educativos innovadores diseñados ad hoc, otros en piscinas de informes, dictámentes y más informes, otros en charcas de alumnos con nees y aquellos últimos en manantiales de “intuición” y sentido común. Pero todos se han mojado.

    ¿Y me piden que los meta a todos en el mismo saco? Pues va a ser que no. ¿Que ninguno de ellos ayuda en la tarea docente? Pues yo diría que sí. Pero, antes de tirarnos de cabeza, veamos en qué aguas nadamos, si necesitamos bañador o escafandra, y qué estilo dominamos. La combinación adecuada de los distintos elementos que nos proporcionan los “expertos pedagogos”, es tarea nuestra. Tenemos la responsabilidad final de tomar las riendas, actuar y… también de contarles el resultado. ¡Que ellos necesitan y se nutren de nuestra experiencia! 😉

    Saludos

  18. Hablando de pedagogos, esta mañana puse la tele y (sábado por la mañana) abundan los programas infantiles. ¿Por qué los presentadores (presentadoras en su mayoría) hablan con esa voz típica de programa infantil? Así como voz de “tonto” (sin ánimo de ofender). Eso, ¿le viene bien a los niños porque así les llama la atención y escuchan, o les da problemas cuando, después (en clase, por ejemplo), alguien les habla en tono normal y les parece aburrido? ¿Hay algún estudio sobre esto? Y, si no lo hay, ¿los pedagogos no creen que sería interesante estudiarlo? (He buscado por Google, pero no encuentro nada al respecto)

  19. Je,je,je. ¡Qué bueno, Da-beat!

    Es curioso. En mi caso, lo sorprendente es que no he utilizado nunca ese tono agudo y aflautado tan característico en la comunicación de las madres con sus hijos/as. Tampoco me salía y sí, me resultaba algo ridículo. Sin embargo, forma parte del repertorio habitual del lenguaje entre madres y bebés (o niños pequeños) en TODAS las culturas.

    No recuerdo ahora mismo la fuente, ni tengo tiempo para buscarlo en este momento (sorry), pero sí he leído sobre esto. En una investigación transcultural en donde adultos debían escuchar las conversaciones de distintas mujeres de distintas culturas hablando con sus propias lenguas y dialectos, todos los sujetos consiguieron identificar correctamente cuándo hablaban con adultos y cuándo con un bebé. Supongo que son vestigios de nuestra especie, de nuestro desarrollo filogenético, y nuestra antigua forma de comunicarnos con gestos y sonidos antes de desarrollar el lenguaje y dejarnos confundir por las palabras.

    También es cierto que, durante el período intrauterino, los bebés identifican mejor la voz aguda de su madre que la de otros adultos. Y, en los primeros meses, los bebés y sus madres desarrollan e intercambian un repertorio de gestos, sonidos, miradas y caricias que les permite comunicarse más allá de las palabras y establecer así vínculos afectivos entre ambos. Quiero decir, da igual lo que le digas, lo importante es cómo.

    Los niños pequeños tienen dificultades para entender el lenguaje, sobre todo cuando las palabras o las frases son complejas y se encadenan unas intrucciones detrás de otras. Sin embargo, son extraordinariamente sensibles a la cadencia, modulación y tono de nuestra voz. No entienden las palabras pero sí saben si estamos contentos, tristes, irritados o coléricos. Y más aún, tienden a asociar sus acciones con nuestro estado de ánimo.

    Los adultos prestamos mucha más atención al lenguaje verbal y nos dejamos seducir o engañar por las palabras. Sin embargo, los enfermos con afasia (una característica lesión neurológica en el área del lenguaje que les impide entender o expresar algunas palabras), para suplir esta carencia, desarrollan una mayor habilidad para interpretar la comunicación no verbal y todos los demás componentes que acompañan a la expresión de las palabras (tono, volumen, cadencia,…). Son capaces de identificar cuando alguien está siendo sincero o no, o cuál es su estado de ánimo. Es decir, como los niños.

    En cualquier caso, una voz monocromática, monótona, monocorde,… no es monísima, sino aburridísisma, tanto para pequeños como para adultos. ¡Y más en un aula!

    Besos

  20. Bueno, no me refería a una voz “monocromática, monótona, monocorde,…”, sino a una voz “normal”, es decir, con sus entonaciones, sus volúmenes y demás, pero sin ser Leticia Sabater. Me asusta que esta voz normal pueda resultarles aburrida por haber sido criados “con mucha marcha”, pero si es algo común a todas las culturas y desarrolla vínculos afectivos entre madre e hijos, me parece bien. Muchas gracias por toda la información, me voy a la cama mucho más tranquilo 🙂

  21. Da-beat y Chelucana, un guiño de humor antes de irme yo también a la cama antes de afrontar la “vuelta al cole” de mañana Lunes: Con respecto al peculiar tono de los/las presentadores/as de programas infantiles en televisión es cierto y os quedáis cortos/as : es que no veis programas autonómicos infantiles como “La Banda de Canal Sur”, con presentadores/as enrollados/as y majos/as (Felipe, Tutti, Mara , Fabio,..) que mas que hablar, gesticulan , se agitan y gritan a ritmo in crescendo de Dance o hip hop y parece que lo tienen que contar todo en 5 minutos sin resuello y con la estimable ayuda del cámara dándole vueltas y vueltas al plano de zoom como secuencia de un videoclip. Esta “marcha fonético-dance” del eterno/a veraneante gusta y “mola” al chavalerío, les embelesa y les llega.Les conquista. El medio es el mensaje, que diría Mc Luhan . A lo mejor, es la vía también en el aula: darle alegría a tu cuerpo , Macarena. Ya me veo cambiando de profesión : “presentador de secundaria”…..en un aula-plató. Aunque claro, entonces los programas infantiles pasarían a estar “impartidos” por docentes de ” voz monocorde” que harían programas “aburridos” y culturales, pero que “molarían” porque son “el medio guay” y el “ambiente guay” con actividades guay y deberes guay .Fuera, el medio-ambiente no guay ( la escuela) que no tiene ese “ambiente”, si acaso un “medio-ambiente” o ninguno.Y todo junto “mediambiente”, sería “todo aquello inexplorado” mas allá de la salita del televisor, el móvil o “la play”.Todo un mundo. La escuela del mundo al revés, xD 🙂

  22. No puedo más que agradecer este aluvión de fantásticas aportaciones, que vuelven a dejarme, pero de otra forma, sin palabras y que son el verdadero interés de este blog, sin duda. Prometo enseñarle al autor de la frase de arriba vuestros atinadísimos comentarios. Vuelvo a pedir disculpa por mi tardanza en contestar. Empieza el curso, y el poquísimo tiempo que me queda intento aislarme del mundo en el mar, intentado nadar de otra manera. Va a ser cuestión de ponerme a contar olas, a ver si es verdad que, como dicen en el post anterior, las matemáticas están en el Universo. Muchísimas gracias a todos/as y saludos.

  23. Yo llego tarde al debate (¡como a tantas cosas! 🙂 ), pero esto de la natación y la Pedagogía me ha recordado a Phelps, el supercampeón de las piscinas, a quien le su profesora de Literatura le vaticinó que no llegaría a ser “nada” (¿del verbo “nadar”?) en la vida…
    ¿Le falló el olfato a la señora, esa intuición que forma parte de la esencia del profesorado de Secundaria? Se me ocurre otra hipótesis: puede que se creyera a pie juntillas lo del “efecto Pigmalión” que predican los pedagogos, y se llevó el chasco del siglo (XXI) al ver que la teoría (¿no se trataba del cumplimiento de expectativas?) era una auténtica caca… ¿O sí? ¿Leerá libros Phelps?… Claro, con esto de la ambigüedad de la “nada”, cualquier da con la clave del caso…

    En fin, creo que alguna pieza no encaja, ¿verdad?
    ¿Y por qué no contar con todas las que trae la caja del puzle? Si la vaciamos entera puede hasta que encontremos un manual de instrucciones… Sería interesante echarle un vistazo, aunque estuviera escrito en polaco.

    Gracias, Juanjo, por invitarnos a pensar… Espero que dentro de poco nos invites también a algo más sustancioso… La próxima vez que vayamos a Sevilla, iremos a buscarte. 🙂

    Abrazos

  24. Eso está hecho, Gemma 😉 A ver si os animáis…

  25. Bueno, y en resumen, ¿cómo queda esto de la pedagogía y la natación?.
    ¿Han aportado mucho -siquiera algo- la facultades de Educación a la mejora de la enseñanza?.
    Modestamente, me gustaría tener información al respecto.

    un saludo

  26. ah.. otro tema interesante:

    Crisis y pedagogía.

  27. Serenus, vaya, una pregunta tan directa… (je,je) me ha dejado descolocada. Se la he pasado a mi marido, para tener otra perspectiva, desde lo académico. Pero ahora veo que no la he formulado bien: “¿Ha aportado algo las facultades de educación a la Educación? Su respuesta: “Sí. Estudiantes”

    En fin…

  28. ¿Son CIENCIAS de la Educación? O más bien un conjunto de relatos… Ummm, no sé. Yo también espero información, Serenus. Y ojalá sea más optimista que la que nos comenta tu marido, Chelucana. Por cierto, también han aportado parejas y matrimonios 😉

  29. DARCO

    ENTONCES, ¿dONDE ENTRAN LOS RESCATISTAS O SALVAVIDAS, PARA ESAS MANIOBRAS NO VALE LA INTUICION

  30. Raúl

    Buenas, estaba navegando por la red y vi este post.
    Solo queria comentar dos cosas:

    La primera, que soy monitor de natación desde hace años, he enseñado a multitud de niños a nadar, y creanme es cualquier cosa menos intuitivo. Si fuera asi yo no tendria trabajo, ni habría chicos con panico al agua.

    Y por otra parte, nunca entendere la problemática comunicativa entre los maestros y los pedagogos; y eso que soy ambas cosas (maestrogogo como diria una amiga. Los primeros se quejan al salir de la facultad de la pobre formación didáctica y pedagógica de cara a un aula que han recibido. Y los segundos del poco caso que les prestan los maestros, aun sin salir de la facultad.
    Ambas partes se han de complementar por un bien común: los alumnos; sin embargo, la soberbia les puede a ambos. y por mi experiencia, ninguno de los dos por separado puede ser un profesional compelto si no trabajan juntos. No hay mas que mirar otros paises, cómo colaborar y las cosas tan maravillosas que pueden hacer juntos.
    Y seamos sinceros nuestro sistema no es perfecto, pero si continuamos dividiendonos entre nosotros mismos, si que nos ahogaremos de verdad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s