Poeta Abelardo Rodríguez Mora: un amigo, una calle

Era un ser absolutamente excepcional, de esos que siempre te quedas pensando la enorme suerte que tuviste al conocer y querer. Hoy, sus amigos y familiares, inauguramos, con la emoción saliéndonos por todos los poros, su calle. Me ha tocado leer, temblándome la voz, las manos y el corazón, con tantísimo dolor como he escrito, lo que sigue.

No venimos hoy, Abelardo, a tu Punta Umbría, a ver tu calle. Sino a verte en ella. A verte otra vez llegar con la mano en el bolsillo, sonriendo desde lejos, aguantándote tus ganas de hablar hasta llegar a nuestro lado. Imaginando, al verte venir, qué última forma de hacernos reír se te habrá ocurrido. Venimos a verte orgulloso de que en esta Punta Umbría tuya haya niños que jueguen en la calle “Poeta Abelardo Rodríguez Mora”, y novios que se citen, y paseantes que, como tú, observen cada detalle como si en ello le fuera la vida.

Venimos a verte venir. Cabreado, o sonriente, o las dos cosas. Tocándote el estómago y volviendo a decirnos que estás en tu máximo histórico. Venimos a hablar contigo, a seguir haciéndolo. Sí, Abelardo, porque somos muchos los que, de una u otra forma, seguimos hablando contigo. Viendo cómo reaccionas cuando se oyen cosas, y cuando pasan otras. “Más profundo”, ¿verdad? Seguimos viendo la vida para contártela, para que nos la cuentes. Seguimos disfrutando tus cantes improvisados, tu amor por la palabra. Tu Carmen sigue siempre con nosotros, contigo. Sí, Abelardo, iremos hacia el nunca, con racimos de luz, diciendo sí, como nos enseñaste. Dejando de perder la vida por delicadeza.

Has venido a ver tu calle, Abelardo. Vienes con y entre nosotros. De azul, de negro, o de lo que quieras o mejor creas que debes ponerte para la ocasión. Vienes a contarnos anécdotas de medio mundo, a encontrarte siempre con alguien conocido por allá donde vayamos. Vienes a seguir cantando aquello de “Peña Ponti” que te gustaba gritar con fuerza, para llamar la atención afortunada de la mirada ajena. Me dijiste una vez que escribías para que te quisieran. Sigue escribiendo porque te vamos a seguir queriendo de por vida. Enhorabuena por tu calle, amigo. Te veo pidiéndole a un taxista que te lleve a la calle “Poeta Abelardo Rodríguez Mora”. Me contaste que una vez lo hiciste de broma. Quién te iba a decir que ahora puedes hacerlo desde tu mar.

En Punta Umbría, a 17 de mayo de 2008.

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Acerca de Juanjo

Profesor de Filosofía

  1. Maribel

    Cuando tengo un hueco, me gusta visitar tu blog.
    Me parece interesante y de mucha calidad. Pero en esta ocasión, quiero darte las gracias por compartir con tod@s nosotr@s tus emociones más personales.
    Comprendo tus sentimientos. Silencio y mirada. Síentete acompañado.
    Un abrazo

  2. Muchísimas gracias, Maribel. Es duro, pero da fuerzas, porque él las tenía y sobradas, para seguir apostando por el futuro, de TOD@S. Gracias de nuevo.

  3. Es una suerte haber sido testigo de algunas presencias… Haber tocado, haber escuhado, haber dicho… Me das envidia… a pesar de los finales y por el privilegio de saber cómo pude el poeta sacarte a charlar por su calle…

    Cuando te apetezca y si puedes, regálanos algunos versos…

  4. Pienso publicar más de un verso suyo, Gemma, o casi que le dejaré que él lo publique, porque, como digo arriba sigue aquí. No recuerdo quién dijo “los poetas nunca mueren, sólo fingen estar muertos”. Por eso. Y gracias.

  5. Ana Rodriguez Mora

    Este es el rincon de Abelardo
    situado en el pequeño pueblo marinero
    que tanto amò, paseò y disfrutò,
    donde el eco de su voz,
    vibra aun mas intensamente,
    donde el perfume de cada ola, cada espuma,
    envuelve el aroma de su recuerdo,
    donde la marisma se unge,
    de silencio y melancolia.
    Aqui, en Punta Umbria,
    su figura desdibujada,
    deambulara en cada amenecer,
    en cada atardecer
    eternamente, zigzagueante,
    hacia un maradentro,
    como su poesia.

    Tu hermana

  6. Un abrazo, Ana, seguimos viéndolo llegar, hablando con él. Ayer mismo estábamos con Carmen, donde siempre nos vemos, y él siempre sigue allí. Y seguirá.

  7. Isabel

    Buscaba algo de Abelardo hoy en internet y he encontrado tu blog.
    Leer tus palabras, ¨…. verte otra vez llegar con la mano en el bolsillo, sonriendo desde lejos, aguantándote tus ganas de hablar hasta llegar a nuestro lado. Imaginando, al verte venir, qué última forma de hacernos reír se te habrá ocurrido…¨ Ha sido, de verdad, como verlo llegar de nuevo.
    Gracias

  8. Ana

    hola juanjo soy ana la hermana de abelardo hoy hace 8 años que se fue en silencio sin despedirse dejandonos el alma vacia con una ausencia que en mi caso nunca podre llenar
    necesitaba comunicarme con su amigo del alma que eras tu
    gracias por estar ahi un beso muy fuerte

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