¿Eres peón, reina, caballo, alfil…? ¿O quien juega con las piezas? ¿Cómo son tus “movimientos”? ¿Concibes que la partida termine en tablas? ¿Cuándo ves el jaque mate? La imagen puede dar mucho juego para clase y para fuera de ella, con esas y otras muchas preguntas. ¿La pensamos en términos educativos, profesor-alumno, profesor-profesor, administración-profesor, equipo directivo-profesor? ¿En términos ciudadanos gobierno-pueblo? ¿En términos publicitarios? ¿Filosóficos? ¿En otros términos? Me ha recordado un buen libro: La actualidad de lo bello, de Gadamer, y su espléndido capítulo sobre el juego como fenómeno antropológico. Aunque puede que Huizinga también dijera algo.
Me encontré el stencil, por pura casualidad, en Metrosis. Y bien pensado, podría haberlo utilizado para otra crónica de dirección. O mejor no, porque no sé qué pieza sería y lo peor, quién es el jugador.
…Y se siguen viendo en la calle unos extraños seres que sigo sin saber quiénes son y que, como fantásticamente ilustra El Roto (gracias Manuel), llaman “luces de Navidad” a las incubadoras del consumo. Programan a sus descendientes, transmitiéndoles, envuelto en forma de regalo, el luminoso mensaje que verdaderamente importa…
…Por lo que he podido averiguar, es una celebración religiosa, en la que recuerdan todos los años un nacimiento, que debió ser una auténtica apoteosis…
Aunque si algún año no lográn lo esperado, se verán obligados a tomar medidas…
Estoy harto de que demasiados conductores quieran hacer coincidir el momento en que el semáforo se pone en verde con el sonido de su pito. De que haga calor en octubre. De que me llamen por teléfono ocultando el número para venderme cualquier cosa. De la porquería de televisión que emiten. De las ofertas electoralistas de nuestros políticos. De que la gente proteste y luego no vote. De que dé igual votar a unos u otros. De que se establezcan tertulias de todo tipo en medio del carril bici. De que repartir cualquier cosa sea un salvoconducto para aparcar donde al repartidor le dé la gana. De que mi jazmín dé flores cuando no debe y se quede mustio cuando debe florecer.
Estoy harto de dar los buenos días en las tiendas y de que nadie responda. De que crean que a partir de los sesenta años automáticamente les está permitido colarse en la cola del supermercado. De que los bancos estén totalmente convencidos de que somos imbéciles. Del folklore oficial sevillano. De que crean que en mi buzón caben miles de folletos publicitarios. De que se funda la luz del portal y siempre tenga que arreglarla el mismo. De que se me desinfle la rueda de la bici. De que me cuenten varias veces lo mismo. De Carlos Herrera. De que llueva los viernes. De Jose Antonio Marina. De que Sevilla esté en obras. Del spam. De que varios electrodomésticos se pongan de acuerdo para estropearse a la vez. De que el técnico cobre por “desplazamiento” como si hubiera alquilado un Rolls Royce para venir a arreglar una lavadora. De Matías Prats. Y de que vendan un pan muy malo.
Es bonito estar harto de algunas cosas, siempre que uno lo sepa. Pero ¿se sabe siempre? Y tú, ¿de qué estás harto/a?
No he podido evitar transcribir una parte del vídeo que tienes abajo. Si tienes poco más de ocho minutos libres, no te lo pierdas, el texto no tiene desperdicio. ¡Y que se permitan hablar de “filosofía de la inutilidad”! Me rindo, definitivamente nos invadieron cuando llegaron en el ovni capitalista que avisté.
“Una familia no puede hacer frente a una industria que se gasta doce mil millones de euros al año intentando ganarse a sus hijos, no puede. Son los consumidores del mañana, así que empiezan a tratar con ellos hoy, siguen desarrollando la relación cuando son jóvenes, y cuando son adultos ya los tienen ganados. (…) Todas las instituciones proporcionan a las personas una función social que ocupar en la sociedad. Normalmente, las instituciones más sonoras, con mayor poder, determinarán esas funciones de alguna forma como si fueran vírgenes. Así las virtudes militares del coraje, el honor, la lealtad y el respeto a la autoridad, y un poco de crueldad y astucia, por ejemplo se pueden proyectar como función que se puede ocupar como si fueras un buen soldado o un buen oficial. Lo mismo se puede decir sobre la Iglesia, las escuelas o cualquier institución que tenga poder sobre la gente y las modele.”
Ya propuse una vez la Filosofia punk de Sonia de Viana (sus fotos en slideshow aquí, especialmente recomendables para los observadores de la ortografía). Traigo ahora su cartel cifrado. Ganas me dan de proponerlo como una de las pruebas, fáciles, por supuesto, para el concurso de El Blog de NoSoloMates ahora que voy último. Al cartel no le encuentro lógica, porque a mí el 3 de la primera fila me rompe todas las hipótesis. Por cierto ¿Quién dijo que los números y la lógica tienen algo que ver?
ACTUALIZACIÓN: Por esa mágica sinergia que a veces se produce el los blogs, este post es hermano y a la vez ininteligible sin leer otra versión sobre este cartel en El Blog de NoSolomates. Incluye un script para descifrar el cartel. No dejes de leerlo. Gracias Da-beat.
¿Qué habrá querido decir el autor de este cartel que me encontré por Bilbao? ¿Que en su tienda los precios suben de diez en diez euros hasta la centena? ¿Que no tiene nada más barato de diez ni más caro de cientocincuenta euros? ¿Que redondea los precios a múltiplos de diez? ¿Que no hay nada de cientodiez, cientotreinta o cientocuarenta euros? A ver si alguno me lo aclara, porque este tipo de “publicidades” me deja desconcertado.
Sí, ya sé que la imagen del bebé es desagradable y que el tema es espinoso y puede no gustarle a todo el mundo lo que voy a decir. Veo la publicidad en los blogs igual que si, leyendo El Quijote, en los márgenes de las páginas me encontrara publicidad de los excelentes quesos manchegos, o cualquier cuadro de Rubens incluyera el ad sense de alguna clínica de cirugía estética. No, no me gusta nada y sí, creo firmemente que la publicidad devalúa los blogs. Y lo digo como lector de bitácoras, no pretendo adoctrinar. Es verdad, yo no pago alojamiento por el blog, y más de uno justifica prestar su bitácora a anunciantes con el pretexto de recuperar algo de lo invertido. Pero ni así me sirve. Un blog es un regalo o no es un blog, o es una actividad romántica ajena al mercado o forma parte de él. No me gusta verlos convertidos en vallas publicitarias en cuanto tienen un poco de éxito o nada más nacer. Insisto, hablo como lector. Aquí no hay publicidad, ni va a haberla. No creo que este blog sea mejor por eso, pero no le presto mi “hijo” al negocio. Sólo eso. Si quieres seguir leyendo sobre el tema, añado algunos sitios:
En noviembre de 2005 ya se preguntaban en Microsiervos si incluir publicidad en su blog o no hacerlo. Decidieron no hacerlo e iniciaron esta lista de blogs libres de publicidad.
Me ha indignado un anuncio asqueroso de ONO en el que en plena calle unos jóvenes se acercaban a los transeúntes con un cartel en la mano: “Reparto Abrazos”. La alusión era clara a la fantástica iniciativa Abrazos gratis (aquí videos en YouTube). Efectivamente, buscando muy poco, he encontrado algunas denuncias más de tan lamentable aprovechamiento. (Actualización a 10/2/2007: también lo comentan en este foro y el deplorable anuncio es éste). Si uno busca un poco más, encuentra que la gratuita campaña la han convertido algunos en un negocio muy rentable. Como esta paradójica individua que literalmente dice (ojo a la dirección de e-mail que exhibe en su blog, y no corrijo la ortografía):
“Bueno, el otro día vi en el telediario la propuesta de un grupo de gente en algunas ciudades, de dar abrazos gratis a la gente. Iban con pancartas, así que yo he decidido unirme a la propuesta haciendo mi versión en broche, que no he dudado en estrenar. Podeis hacerme encargos si os gusta por un módico precio de 7 euros (gastos de envío incluídos a españa). La foto no es muy buena, porque me la he hecho con el móvil. A ver que os parece la idea!. Haré también broches con otras frases, que iré colgando en el blog. También se admiten pedidos personalizados. Besitos”
He estado a punto de dejarle algún comentario comentándole tan calamitosa contradicción, simulación, etc, pero he preferido pensarlo un poco más. Seguro que se me escapa algo más, pero el perverso mecanismo ética-gratuito-negocio creo que funciona con estas estrategias. Y agradeceré más en los comentarios:
1. Asociar una marca con alguna actividad éticamente valiosa pretende dignificar la marca. Si es una actividad basada en la gratuidad solidaria, consigue asociar la marca a lo gratuito-barato y valioso. Una vez conseguido, ya está. A cobrar. Y de camino nos hemos hecho con una clientela joven que queda así amarrada en nuestra ficticia red de solidaridad y altruismo.
2. Una vez que se esté cobrando habrá que insistir en los mensajes de gratuidad-solidaridad para vieja y nueva clientela. Tipo: “dos meses gratis”, “regalamos”, “pensamos en tí”, etc. Con ello se consigue que se olvide la verdadera intención: que todo el mundo compre todo. Y seguimos cobrando.
Como sólo me queda mi actitud personal, la esperanza de que mis alumnos lo vayan viendo y contarlo por aquí y por allá, para contrarrestar la publicidad de ONO aquí tenéis en un video el sonido de una llamada a ONO. Si ellos reparten abrazos, yo digo que es un video totalmente real de una llamada a su servicio técnico. “No es una manzana”, diría Ángel Encinas.
(La imagen de arriba es del cuadro de Magritte titulado Esto no es una pipa. Indagando en lo que no había visto al respecto, me ha gustado este trabajo de María Rodríguez Pérez en el que compara esta obra de Magritte y la novela de Adolfo Bioy Casares La invención de Morel)
Mis alumnos siempre están deseando que les hable de ovnis. Supongo que porque se ríen con el tema. Les suelo decir que creer en los ovnis supone, al menos, lo siguiente. Los extraterrestres que pilotan esas naves…
Son más inteligentes que nosotros porque han llegado aquí y nosotros no hemos ido a su planeta.
Son tontos porque sólo vienen para presumir de nave, enseñar las luces y esconderse rápidamente.
Son tímidos porque huyen de las multitudes.
Aman la naturaleza, porque no suelen aterrizar en ciudades. O igual son tacaños y no quieren tener que darle dinero a nadie para que se la vigile.
No les gustan las cámaras ni tienen la más mínima intención de hacerse famosos. Huyen del protagonismo “personalista”. ¿Quién es el extraterrestre más famoso?
No existen mientras la ciencia no demuestre lo contrario.
Hay muchas suposiciones más, pero puede que este video desmienta el punto 6. Están aquí y han venido para vendernos cosas.
Hay tantísimo que decir sobre la publicidad de detergentes y la mujer que prefiero no decir nada “ya oído” y seguir analizando la cuestión. Les pondré este anuncio a mis alumnos, porque tiene muchísimas lecturas, algunas de ellas nada obvias. O al menos, eso me parece. Verán también los fantásticos análisis sobre mujer y publicidad que mi amigo salmantino Ángel Encinas ha hecho en Comunicación Audiovisual, un blog que sigo a diario.